lunes, 4 de marzo de 2013

El cobre reduce las emisiones de CO2

Actividades cotidianas como darse una ducha de 15 minutos, cocinar con balón de gas durante 20 minutos o conducir un auto 4 kilómetros, producen 1kg de emisiones de CO2 a la atmósfera.

Vivimos en una sociedad que cada vez demanda más energía. Según la Agencia Internacional de la Energía, se estima que los consumos de energía en el 2030 serán superiores en más de un 50% a los actuales. En este contexto, la contribución del cobre es una parte esencial de los esfuerzos  que se realizan en todo el mundo para reducir las emisiones de CO2 y mejorar la eficiencia energética.

Cada tonelada de cobre utilizada en mejorar la eficiencia energética, evita la emisión de 200 toneladas de CO2 a la atmósfera

 El cobre es 100% reciclable, es decir, puede reciclarse una y otra vez sin perder sus propiedades ni su excelente rendimiento, siendo por ello un material que respeta al medio ambiente. Por otro lado, gracias a la excelente conductividad eléctrica y térmica de este metal (únicamente superada por los metales preciosos), es posible maximizar la eficiencia y el ahorro en la generación, transmisión, distribución y uso de la energía.

El Instituto Europeo del Cobre ha comprobado que al optimizar la cantidad de cobre en aplicaciones eléctricas, especialmente en aquellas que más energía consumen, se pueden reducir las pérdidas de energía significativamente, hasta en un 70%, mediante el aumento de la cantidad de cobre.  Se mejora de manera importante el rendimiento en motores eléctricos y transformadores, como los que se pueden encontrar en los aparatos electrodomésticos y en las plantas industriales. Esto mismo ocurre en las tecnologías que usan energías renovables, como los calentadores solares. Esto sucede porque los equipos fabricados con cableado de cobre disipan menos energía aumentando con ello significativamente su eficiencia energética.

Está estimado que cada tonelada de cobre utilizada en mejorar la eficiencia energética, evita la emisión de 200 toneladas de CO2 a la atmósfera, de acuerdo a datos proporcionados por el Centro Español de Información del Cobre.

Reducir las emisiones de CO2 y cuidar del medio ambiente es tan fácil como seguir estos 10 pasos



En el marco de la celebración del Día Mundial de la Eficiencia Energética, este próximo 5 de marzo, Schneider Electric ofrece algunos consejos para que desde su hogar o empresa haga uso correcto de la energía, disminuya el consumo y ayude a contrarrestar el impacto medio ambiental, ya que este es un compromiso de todos.

Desde el año 1998 el mundo habla sobre eficiencia energética. En Colombia recientemente se lanzó la norma técnica NTC-ISO 50001 que busca la implementación de Sistemas de Gestión de la Energía en el país. Aunque el acatar esta norma es una acción “voluntaria” creemos que es una clara muestra de la intención del Estado y de la empresa privada para hacer de nuestro país un lugar mejor

Schneider Electric viene trabajando desde el 2005 en el “Barómetro Planeta y Sociedad”, que muestra el desempeño de la empresa en materia de responsabilidad social empresarial y desarrollo sustentable. En relación con el medio ambiente las emisiones de gases de la compañía equivalentes a CO2 se redujeron anualmente en 30 mil toneladas.

En este sentido, la compañía considera que aplicar el concepto de eficiencia energética es el modo más rápido, económico y limpio para reducir el consumo energético y disminuir las emisiones de CO2. En ese sentido, expertos de la multinacional francesa, líder global en gestión de la energía, dan algunos consejos para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y conservar el planeta: 
1.    Apague la computadora. Un árbol absorbe entre 3 y 15 libras de CO2 al año. Esto significa que se necesitan hasta 500 árboles para producir las emisiones anuales de una computadora que se queda encendida todo el tiempo.
2.    Iluminación por horarios: Contar con sistemas que permitan hacer una programación horaria para que las luces se prendan, apaguen y atenúen estratégicamente, en función de la cantidad de luz natural disponible con el objetivo de disminuir el error humano y así  lograr generar un ahorro que puede estar entre 5 % y 20%.
3.    Sensores de ocupación: Esta estrategia permite detectar la ocupación de los diferentes lugares. Al dispositivo “sensor” se le pueden programar dos estados diferentes: ocupado y desocupado.
4.    Aproveche la luz natural, abra persianas y utilice colores claros en paredes.
5.    Cambie los bombillos convencionales por ahorradores. El uso de tecnología LED y CFLs (focos compactos fluorescentes) puede reducir el uso de energía entre 50% y 75%.
6.    Gestione el funcionamiento de la calefacción, la ventilación, el aire acondicionado y las persianas de manera independiente para cada zona, validando la ocupación real y el nivel de iluminación natural; esto ayuda a disminuir el consumo de energía.
7.    Use un sistema de compensación de energía reactiva para reducir las pérdidas y así obtener ahorros significativos en la factura.
8.    Elimine el consumo energético de “aparatos vampiro”, desconectando los electrodomésticos y dispositivos que no están en uso. Aunque estén apagados estos equipos pueden gastar en promedio hasta de 1.6 kilovatios diarios y pueden representar entre 5 y 10% del consumo de energía.
9.    Disminuya el uso de la ducha y calentador eléctrico – puede ahorrar en promedio, entre un 25% y 30% del consumo energético. Trate de estar menos tiempo en el baño y  evite los horarios pico.
10. Disponga de controladores en los equipos HVAC (Calefacción, Ventilación y Aire acondicionado) y de bombeo, esto puede reducir el consumo hasta en 50%. 

Es así, como Schneider Electric ratifica su compromiso con el planeta, al hacer un llamado de atención a cada individuo, empresa y comunidad para asumir la responsabilidad, participar y liderar el camino hacia un futuro sostenible.